Un mural parecido pintado por Antonio Bonilla en el MUNA causó polémica
Redacción ContraPunto

 

SAN SALVADOR - El presidente salvadoreño, Mauricio  Funes, develó este jueves un mural alegórico al vigésimo aniversario de los Acuerdos de Paz, pintado por el artista plástico Antonio Bonilla, uno de los principales exponentes del muralismo en El Salvador.

 

El pasado 16 de enero se conmemoraron los 20 años del fin de la guerra civil salvadoreña, que tuvo un costo social de 75.000 muertos. La guerra terminó tras una mediación de las Naciones Unidas, por lo que no hubo "vencedores ni vencidos": el ejército se depuró y la guerrilla se desarmó para luego convertirse en partido político.

  

“Esta obra representa un particular punto de vista y abordaje de aquel arduo y difícil proceso que el país vivió durante todo el conflicto armado y, luego, para alcanzar y sellar la paz”, dijo Funes sobre la obra de Bonilla, misma que el autor bautizó: “Alegoría de la guerra civil y los Acuerdos de Paz”.

 

Una obra similar, de Bonilla, fue develada el año pasado por Funes en el Museo Nacional (MUNA), misma que causó polémica y protestas de sectores derechistas porque en el se reflejan las atrocidades que el ejército cometió antes y durante la guerra civil.

 

Funes destacó que el nuevo mural recoge “décadas de sufrimiento de las familias, de los trabajadores, estudiantes, profesionales, intelectuales, artistas, en fin, de todo el pueblo, que por años padeció muerte, violencia y dolor”.

 

Pero agregó que también la obra recoge todos los sentimientos de fe, esperanza y voluntad de un El Salvador que anhelaba la paz y que luchó por ella.

 

La guerra civil salvadoreña comenzó después que la ultraderecha, comandada por supuestamente Roberto D´Aubuisson, asesinara de un tiro al corazón al Arzobispo Oscar Arnulfo Romero, el 24 de marzo de 1980. Romero hoy está siendo investigado por el Vaticano para nominarlo como un santo de la Iglesia Católica.

 

“Obra enorme de Bonilla, como enorme es toda su obra, es un acto simbólico en el intenso camino que debe seguir el país hacia la recuperación plena de la memoria histórica”, añadió el presidente.

 

Bonilla tiene entre sus motivos de inspiración el asesinato del poeta e intelectual revolucionario Roque Dalton, por parte de un grupo de extrema izquierda dirigido entre otros por Joaquín Villalobos y Jorge Meléndez; el primero actualmente es asesor del presidente mexicano Felipe Calderón, y el segundo, es secretario Presidencial para Asuntos de Vulnerabilidad, en el gobierno de Funes.

 

El mural de Bonilla tiene 12 metros de largo y 15 de ancho, y se encuentra pintado en una de las paredes exteriores del Pabellón Centroamericano en el Centro Internacional de Ferias y Convenciones (CIFCO).

 

Funes recalcó que esta obra es “apenas un gesto hacia todos aquellos que perdieron familiares y amigos, durante esos 12 años de conflicto armado”, así como un "un pequeño reconocimiento que remite al pedido de perdón que meses atrás", Funes hiciera como jefe de Estado a todas las víctimas de la guerra, a los familiares y víctimas de la masacre El Mozote, a los familiares de monseñor Oscar Romero y de los padres jesuitas, masacrados en 1989 por elementos militares.

 

La Asamblea Legislativa evaluará declarar Patrimonio de la Nación a esta obra de Antonio Bonilla, que es “como uno de esos espejos en que debemos vernos constantemente”, indicó el presidente Funes.

 

Por otra parte, Funes catalogó a Bonilla como “el gran cronista de nuestro tiempo y esas crónicas son de una belleza conmovedora, porque son de una permanente referencia a nuestra historia, a nuestra gente, a los hechos que nos han conmovido y a la historia cotidiana del pueblo”.