USAID, en colaboración con el Ejecutivo y la empresa privada, presentaron a jóvenes graduandos de cursos especializados para insertarse en el mercado laboral

Por Gabriel García

SAN SALVADOR - La Agencia de los Estados Unidos para el Desarrollo Internacional (USAID), instancias gubernamentales y la empresa privada, presentaron este día a 106 jóvenes graduandos del programa “Jóvenes Comprometidos-Yo Hago la Diferencia”.

El proyecto enmarcado en el Asocio para el Crecimiento busca capacitar a jóvenes bachilleres, residentes en zonas marginales, que quieren integrarse por vez primera al mundo laboral.

“Uno de los objetivos del Asocio para el Crecimiento es fortalecer la capacidad de capital humano, en particular de los jóvenes en situación de precariedad, para tener empleados mejor capacitados y lograr que la oferta laboral cumpla las demandas de mano obra del sector privado”, explicó la directora de la Oficina de Crecimiento Económico de USAID, Michelle Jennings.

El vicepresidente de el Instituto Salvadoreño de Formación Profesional (INSAFORP), Ricardo Martínez, dijo quela iniciativa del Asocio para el Crecimiento busca potenciar la “generación de empleos, para el mejoramiento de la productividad y de la inversión de las empresas”, lo que según Martínez es “la única forma de desarrollar a las naciones: El empleo en el sector privado”.

“Estas iniciativas son las que necesita El Salvador ya que integran la realidad de jóvenes con las necesidades de las empresas, y esa integración logra una alta tasa de inserción laboral”, añadió el vicepresidente de INSAFORP.

Los módulos de formación del proyecto se distribuyeron en grupos de capacitación en atención al cliente en restaurantes, ventas y preparación de encuestadores y digitadores.

“Cómo dijo ex presidente de los Estados Unidos, Franklin Roosvelt, si te preguntan si puedes hacer un trabajo, di que sí y ponte a aprender como se hace. Yo creo en eso. (…) Recuerden que no hay nada más valioso que ganarse la gratitud de un cliente, un empleador, con un excelente servicio y una sonrisa que caracteriza a los salvadoreños”, dijo la representante de USAID a los graduandos.

“Han desarrollado competencias productivas y actitudinales, que no hay que verlas de menos, pues la responsabilidad, la honestidad, la puntualidad son también tan buenas como la efectividad en la venta, el control de procesos”, añadió el vicepresidente de INSAFORP.

Por su parte la representante de la empresa CFA reclutamiento, Lorena Rivas, dio mensajes de aliento a los jóvenes interesados en laborar para su firma.

“USAID los ha formado para ser jóvenes exitosos, pero ese éxito también va a depender de ese amor que ustedes pongan cada día y de esa actitud para servir. Aprovechen al máximo este privilegio”, expresó Rivas.

La presidenta del Fondo de Inversión Social para el Desarrollo Local (FISDL), Carolina Ávalos, informó que inició en junio del año pasado con una prueba piloto en el municipio de Apopa orientado a 32 jóvenes y jefas de hogar que estaban bajo el amparo de el Programa de Apoyo Temporal al Ingreso (PATI).

En la continuidad del proyecto han participado USAID, el Ministerio de Trabajo y Previsión Social (MINTRAB), INSAFORP, la Alcaldía de San Salvador, la Cámara de Comercio, Empresarios Juveniles, la Fundación Salvador del Mundo (FUNSALMO), Fe y Alegría, Ruta Joven, Instituto Ricaldone, entre otros.

La máxima autoridad del FISDL explicó que el proyecto de formación de jóvenes será ampliado el próximo año.

Por su parte, la representante de reclutamiento de personal de la empresa CFA expresó que su meta para este año es contratar a 500 empleados jóvenes.

Según la representante de USAID, desde mediados del año pasado la agencia estadounidense ha liderado capacitaciones de más de 500 jóvenes, de los cuales 344 ya han obtenido empleos en supermercados y restaurantes de comida rápida.

El FISDL reporta haber encaminado en la ruta de desarrollo a a más de 32.000 personas, de los cuales el 37.6 por ciento son jóvenes (entre 16 y 24 años) favorecidos a través del PATI, que tiene como meta cubrir a 40.000 jóvenes y mujeres jefas de hogar en 25 municipios seleccionados del mapa de pobreza urbana y 11 municipios que serán financiados por agencias estadounidenses.

Aferrado a una esperanza

Américo Batres, de 22 años, ha postergado sus estudios por la carga de solventar los gastos de su familia, razón que lo ha hecho participar en las capacitaciones de USAID. Interesado en el periodismo, es el segundo hermano de tres hijos en la familia, en la que hasta ahora el sustento solo proviene del trabajo de su madre y su padrastro.

Batres obtuvo el bachillerato general en el Colegio Superior Edmundo Abilio Villacorta, de Quezaltepeque, al graduarse dejo solicitudes de empleo en varios lugares, pero nadie respondió a su curriculum.

El bachiller cuenta que en la búsqueda de empleo se acercó a la Alcaldía de San Salvador, en la que se informó sobre el programa del Asocio para el Crecimiento, proyecto del que recibió 40 horas de capacitación en servicio al cliente y un ápice de esperanza.

Batres estima que en el restaurante de comida con los que se han asociado las autoridades el salario ronda los 225 dólares, cifra con la intentará aportar a la economía familiar.

“Ahorita quiero una carrera dentro de la empresa de 6 o 7 años, como prioridad ahora es el trabajo, si en el futuro se da una oportunidad retomaría los estudios. Falta un poco para empezar a estudiar, no quisiera adelantarme”, expresó el capacitado en servicio al cliente

Aún así, el empleo de Batres no está totalmente garantizado, pues este miércoles tendrá que presentar la documentación a una oficina privada y esperar un proceso de selección.

Con más ánimo que desaire, dice haber hecho el mérito suficiente para hacerse con el empleo e iniciarse en el mundo laboral, prueba de ello es que fue seleccionado por sus compañeros del módulo como el más destacado y estuvo a cargo de las palabras de agradecimiento a las autoridades en el acto protocolario de graduación.

“Gracias por enseñarnos el camino que debemos recorrer para abrirnos las puertas al mundo laboral. (…) Queda una huella entre nosotros, tenemos una nueva perspectiva de vida. No hay suficientes palabras por agradecerles por esto”, dijo Batres ante los oficiales y la empresa privada.

Este caso es parte de la inmensa cantidad de jóvenes salvadoreños que intentan insertarse en el mercado laboral. Según el MINTRAB en Octubre del año pasado la tasa de desempleo juvenil era del 11,6 por ciento.

Según datos oficiales, el 85 por ciento de salvadoreños que emigran hacia los Estados Unidos tienen entre 18 y 35 años.

La directora del FISDL informó este día que 4 de cada 10 jóvenes en América Latina se insertan al mercado laboral desde el sector informal.