Por Juan José Dalton / Raúl Gutiérrez / Fotografía Tony Rivas

Todo el país en vilo por los comicios más reñidos en décadas. Vea aquí Galería de Fotos y Reportaje de Telemundo.

SAN SALVADOR - Una tensa calma se palpa hoy viernes 13 de marzo en El Salvador, a la espera de que el próximo domingo comience una elección presidencial que puede marcar un cambio real en el destino del país más pequeño de América continental. La disyuntiva de la cita electoral es la votación por la continuidad o por el cambio.

Los candidatos presidenciales son Mauricio Funes, por el izquierdista Frente Farabundo Martí para la Liberación Nacional (Fmln), quien representa el "cambio", y Rodrigo Ávila, por la oficialista Alianza Republicana Nacionalista (Arena), quien quiere llevar a su partido por quinta vez consecutiva al gobierno.

Ellos son los únicos contrincantes. El domingo por la noche se espera que haya ya un ganador, a no ser que la elección se desarrolle de forma desastrosa y se anule, con las nefastas consecuencias que ello tendría para un país violento y polarizado.

El “cambio” se siente fuerte
Funes ha liderado casi todas las encuestas conocidas y representa el cambio, porque sería la primera vez que la izquierda política llega al gobierno si logra ganar las elecciones. “Estos son los momentos en que ya estamos acariciando la llegada a la meta histórica”, reveló un dirigente del Fmln.

El propio Funes en conferencia de prensa aseguró ayer (12 de marzo): “No nos hemos preparado para otra cosa que no sea el triunfo... La derecha está ya paladeando la derrota”. Las encuestas decían constantemente que entre el 70 y el 80 por ciento de la población sentía que el rumbo del país no iba bien y que quería el cambio.

Aunque las movilizaciones y concentraciones populares no equivalen a una victoria electoral, los cierres de campañas, el fin de semana pasado, demostraron que el Fmln puso en marcha todo su poder organizativo y llevó a cabo lo que algunos analistas consideraron el acto de masas más grande de todo la historia nacional.

La prensa local apenas le dio cobertura a la impresionante concentración de unos 200.000 simpatizantes del Fmln en la avenida Juan Pablo II, e intentó magnificar la concentración de Arena en el estadio Cuscatlán, que contó con unos 80.000 simpatizantes.

Tras el cierre del proselitismo, el “nerviosismo” se ha apoderado de todos los salvadoreños. Pero es notable la diferencia en el discurso de los dos contrincantes: Funes dice muy tranquilamente que ganará la justa electoral, mientras que Ávila, rodeado de los fundadores de Arena y de los últimos tres ex presidentes de El Salvador, advierte del “peligro a la libertad que se cierne sobre El Salvador”.

“Yo no entrego mi país” es el slogan de Arena, en el que se presenta al mandatario venezolano Hugo Chávez como el poder real que gobernará en Casa Presidencial si Funes gana las elecciones. “Ésa ha sido la tónica de la campaña sucia, millonaria, y perversa”, dijo Funes.

Prevalecen las dudas
Dirigentes del Fmln insisten en que puede cometerse un fraude electoral a través de la movilización de votantes centroamericanos, a los que el gobierno previamente habría documentado ya. El gobierno lo niega. Los observadores de la Unión Europea (UE) y de la Organización de Estados Americanos (OEA), así como centenares de organismos no gubernamentales, vigilarán el transcurso del proceso.

Los pasados comicios para alcaldes y diputados, el 18 de enero del presente año, no presentó fraudes, aunque sí graves irregularidades en el sistema, que no ofrece garantías para una elección totalmente transparente y justa.

El Salvador, de 21.000 kilómetros cuadrados y de una población de 5,7 millones de habitantes, tiene un padrón electoral de 4,3 millones de ciudadanos para ejercer el derecho al voto.

Las urnas serán abiertas a las 07:00 y cerrarán a las 17:00 (horas locales). El Instituto Universitario de Opinión Pública (Iudop) de la Universidad Centroamericana (UCA), asesorado por el Instituto Nacional Demócrata (IND), de Estados Unidos, ha diseñado un programa que hará un conteo rápido, paralelo al recuento del conteo oficial de votos por el Tribunal Supremo Electoral (TSE).

Unos 20.000 efectivos de la policía y soldados vigilarán el orden en todo el país.

En esta elección presidencial, a diferencia de las anteriores en las que ha participado el Fmln, la situación podría resumirse en que los izquierdistas están “arañando” el triunfo y los derechistas sienten que el poder se les podría ir de las manos.

Arena canta con más fuerza que nunca su consigna de “Patria sí, Comunismo No”, pero el Fmln responde con ironía: “Patria sí, con el mismo NO”.

La suerte no está echada
Si bien lo que se palpa en el ambiente favorece a Funes, la suerte aún no está echada, considera el historiador y sociólogo Raymundo Calderón, decano de la Facultad de Ciencias y Humanidades de la Universidad de El Salvador, UES.

Según Calderón, la campaña de miedo a un eventual triunfo del Fmln, promovida por el partido oficial y estampada en el lema “Yo no entrego a mi país”, podría inclinar la balanza a favor de su postulante Rodrigo Ávila.

Calderón se refirió a programas televisivos en los que se afirma que si gana el Fmln, El Salvador caería bajo el influjo del presidente de Venezuela, Hugo Chávez, con imágenes que han saturado los medios de comunicación y las calles, incluso con fotografías montadas de Funes y el mandatario sudamericano.

Funes señaló que Arena ha contratado ciudadanos centroamericanos, para que emitan sufragios fraudulentos a favor del partido gobernante, como también se denunció en los comicios municipales y legislativos del 18 de enero.

Rodrigo Ávila tiene esperanzas
El candidato, siguiendo al pie de la letra el guión de su campaña del miedo, insiste en que lo que está en juego es el “sistema de libertades”, aludiendo a la supuesta implantación de un modelo dictatorial de izquierda, de ganar la ex guerrilla.

“Hay que defender el sistema de libertades y a derrotar la (posibilidad) de ser un peón más del delirio totalitario de Hugo Chávez", dijo Ávila recientemente.

Una encuesta del Instituto Universitario de Opinión Pública, realizada entre el 1 y 15 de febrero, publicada a fines de ese mes, otorgaba a Funes 49,3 por ciento de intención de voto sobre 31,7 por ciento para Ávila, es decir, una ventaja de 17,6 puntos porcentuales aunque 14,3 por ciento de las personas consultadas se abstuvieron de declarar por quién votarían.

Jeannette Aguilar, directora del Iudop, dijo que pese a esa diferencia aún no se podía establecer quién ganaría las elecciones, ya que Arena cuenta con todo el aparato estatal a su disposición, que utiliza de forma arbitraria.

El peruano Rafael Roncagliolo, sociólogo, periodista y consultor electoral que visitó El Salvador a principios de marzo, describió la campaña de miedo contra el Fmln en los medios de comunicación como “atroz y denigrante”.

José Ramos, un agente de seguridad privada de 41 años, considera que la contienda podría ganarla cualquiera, pero se pronunció por un “cambio para el beneficio de nuestros hijos”.

Otro ciudadano, Raúl Ayala, un ex paramilitar de 76 años, se mostró a favor de Arena para mantener las “libertades y mantenerse como un país soberano”.

Esta semana, unos 140 académicos de Estados Unidos y América Latina enviaron una carta a la secretaria de Estado (canciller) de Estados Unidos, Hillary Rodham Clinton, exhortando a su gobierno a rechazar “las campañas publicitarias que infunden el miedo y temor”, y a declarar que está dispuesto a trabajar con cualquier fuerza política que triunfe en las elecciones.

En la misiva, los firmantes aseguran que el TSE tiene deficiencias estructurales graves, que podrían inclinar la balanza a favor del partido gobernante y que, al igual que otras instituciones y principales medios de comunicación, está favoreciendo a la Arena.

Esta semana el gobierno estadounidense aclaró que Estados Unidos trabajará indistintamente con candidato ganador del domingo 15.

Presión empresarial
Organizaciones de la sociedad civil han denunciado que funcionarios públicos y empresarios han exigido a sus empleados, con amenaza de despido, probar que votaron por Arena. Para ello, les han exigido que fotografíen sus papeletas marcadas, con la cámara de sus teléfonos móviles.

Los principales medios de la derecha, han publicado en las dos últimas semanas entrevistas con los empresarios más connotados del país, quienes tratan de “advertir” del peligro que se cierne sobre el país si el Frente alcanza el Ejecutivo.

El Salvador soporta una crisis económica, agravada por la recesión de Estados Unidos, donde viven 90 por ciento de los 2,9 de salvadoreños que residen en el exterior. En 2008 enviaron cerca de 4.000 millones de dólares en remesas a este país, equivalentes a 17 por ciento del producto interno bruto (PIB).

Esta nación también azotada por una ola de violencia, que entrelaza actividades delictivas de mafias, pandillas y venganzas personales, y causó unos 61 asesinatos por cada 100.000 habitantes en 2007, de acuerdo al Instituto de Medicina Legal.

La campaña proselitista también dejó decenas de lesionados pertenecientes a ambos partidos políticos, luego de reyertas entre sus simpatizantes.

El Fmln ha consolidado el voto duro y ha expandido el de simpatía. Sin embargo, por ahora no es certero que alcance 50 por ciento más uno de los sufragios que necesitaría para ganar, aseguran otros analistas.

Si ganara Funes, encabezaría el primer gobierno de izquierda en la historia de este país, conducido por turnos entre conservadores, liberales y dictaduras militares desde la fundación la República, a mediados del siglo XIX.

 

Link Reportaje de Telemundo sobre Campaña Sucia 

(FIN / 13-03-09)

"Cara o Corona”, intervención fotográfica interpretativa de más  de un año de campaña electoral. Cortesía Christian POVEDA y PHOTOCAFE. Visite esta exposición colectiva en: Colonia El Roble, Pje 2 n° 121, San Salvador - El Salvador. Vea la siguiente presentación haciendo clic en el ícono de play. En el lado inferior derecho busque la palabra "captions" y haga clic ahí para ver los créditos de las fotografías.