Por Nelson Rentería

Productos de toda índole de manufactura china están en exhibición por primera vez en El Salvador, que explora una relación comercial con la potencia mundial.

SAN SALVADOR – Decenas de personas llegaron al pabellón centroamericano del Centro Internacional de Ferias y Convenciones (CIFCO) para ser testigos de la primera exposición de empresas chinas en El Salvador, en la que los variados productos anunciados eran los “protagonistas”.

Pese a la barrera del idioma, pues rara vez un salvadoreño y un chino concordaban con el inglés, los visitantes se volcaron a los estantes en busca de los productos en base a señas, lo que en más de una ocasión generó risas entre comerciantes y interesados consumidores.

Uno de los locales (de los 120) que tiene mayor impacto es el que oferta los productos electromédicos. Una fila considerable de personas esperaba inquieta que el técnico descargara unos leves voltios para relajar los músculos y por ende, el estrés.

Otros decidieron ver los novedosos celulares, los automóviles chinos, el sistema de vivienda ecológica y antisísmica, tradicionales adornos del hogar y bisutería para los gustos femeninos creados a base de concha de agua dulce, entre otros productos.

“Los teléfonos celulares estaban baratos y me llamaron la atención lo que es la joyería”, dijo a ContraPunto Melany Salazar, de 19 años, una de las asistentes a la inauguración de la exposición.

El Salvador acogerá entre el 22 y 25 de este mes la primera Exposición Comercial de la República Popular de China, en la que participarán unas 50 empresas del gigante asiático; evento comercial que no tiene precedentes en El Salvador.

La exhibición comprende unos 3.000 metros cuadrados de exposiciones de variados productos.

La exposición comercial de China en El Salvador ha generado expectativas, debido a que asistirán empresas provenientes de 19 ciudades y provincias como Pekín, Tiajin, Heilongjian, Liaoning, Fujian, con la exposición de maquinaria de construcción y agrícola, vehículos, electrodomésticos, entre otros.  

“El Salvador, el más pequeño país de Centroamérica, está desarrollando este día la más grande exposición de la República Popular China de Centroamérica, de Sudamérica durante la historia”, dijo el presidente de la Sociedad de Amistad con China-El Salvador, Manuel Flores.

Paralelo a la exposición, también se desarrollará el Foro de Cooperación Económica y Comercial, así como la Reunión Bilateral de Negociación entre ambas partes, con el propósito de promover la contratación de servicios.

Yu Ping, vicepresidente del Consejo Chino para la Promoción del Comercio Exterior (CCPIT), dijo que el comercio entre El Salvador fue creciendo de “manera acelerada”, alcanzando los 207 millones de dólares en los primeros siete meses del 2010.

“Promete perspectivas aún más amplias y una potencialidad enorme en la cooperación económica y comercial bilateral, así como en otros campos”, indicó Yu. 

En su intervención el presidente de la Asamblea Legislativa, Ciro Cruz Zepeda, dijo que el comercio no tiene colores ni ideologías, que el evento era una auténtica celebración entre ambos países. 

Horas antes el presidente Mauricio Funes señaló que el país exploraba nuevos mercados y que abriría relaciones con China solo si estas le traían algún beneficio económico, pero que dejó claro que las relaciones diplomáticas son con Taiwán. 

“No estamos haciendo ningún análisis de la relación con China, estamos explorando  nuevos mercados, por eso es que autorizamos la feria (…) no tenemos relaciones diplomáticas con China, nuestra relaciones diplomáticas son con Taiwán”, dijo el mandatario.

Funes, quien ha dicho que su política internacional no se rige en base a ideologías, señaló que “si al país le conviene que abramos relaciones diplomáticas con China porque se trata  de una de las economías emergentes de más rápido crecimiento en el mundo, porque hay miles de millones de capitales chinos en todo el mundo, si al país le conviene lo vamos hacer”.

Taiwán es uno de los principales cooperantes de El Salvador, a través de asistencia técnica, sobre todo en la agricultura; ha entregado becas a estudiantes, intercambios deportivos y culturales.

La mayor parte de países centroamericanos prefieren conservar sus vínculos diplomáticos con Taiwán en lugar de China, incluso, pese que Costa Rica rompió en 2007 sus relaciones para buscar beneficios comerciales con el gigante asiático.

China se opone a que otros países reconozcan a Taiwán como una nación independiente, pues afirma que la isla es parte de su territorio. Así es reconocido por la mayoría de las naciones del mundo.

En la actualidad China Popular mantiene relaciones con más de 190 países, mientras que Taiwán sólo con 23. Entre ellos El Salvador, y varios países centroamericanos.