El Salvador cuenta con cinco sitios de arqueología subacuática que son de valor histórico y pueden ser explotados en turismo cultural.  

Por Hugo Sánchez

SAN SALVADOR - El Salvador posee una serie de sitios arqueológicos que datan de la época precolombina; incluyendo al declarado patrimonio de la humanidad, Joya de Ceren, pero recientemente la Secretaria de Cultura (Secultura) inauguró una exposición que presenta los sitios de arqueología subacuática que ya son patrimonio nacional.

Hace poco menos de 200 años, tres barcos de vapor: el S.S. Columbus, el S.S. Douglas y el S.S. Cheribon, naufragaron al encallar en los arrecifes de la playa de Los Cóbanos, en Punta Remedios, Acajutla.

Desde entonces sus restos permanecen hundidos en el fondo del mar, y son parte del patrimonio subacuático salvadoreño, junto con dos más en Igualtepeque en el lago de Güija y Cerros Quemados en Ilopango.

La arqueología terrestre ha generado grandes aportes sobre el conocimiento de la historia acaecida en lo que ahora se conoce como El Salvador, pero hasta recientemente el patrimonio subacuático ha sido subestimado y poco comprendido.

En El Salvador, la arqueología subacuática es una disciplina nueva que se desarrolla a medida que las instituciones culturales, académicas, empresas y ciudadanía comprenden su importancia y beneficios.

“En El Salvador hay 750 sitios arqueológicos terrestres, pero la arqueologíacoralitos subacuática ha sido relegada y muchas veces subestimada, una de las razones es que es una disciplina nueva: en realidad en el mundo hasta ahora se empieza a aprovechar la tecnología y a capacitar a los arqueólogos”, dice el arqueólogo Roberto Gallardo.

Los investigadores destacan la importancia de estos sitios como  eslabón de la historia salvadoreña.

“El mar, el agua se ocupado para guerras, para comercio, para transporte, para religión, es parte vital de la vida de todos nosotros, en el mundo hay tres millones de naufragios identificados y existen más y El Salvador no es la excepción”, señala Gallardo.

Por su parte el investigador subacuático, José Roberto Suárez, apunta a que esto puede ser utilizado para el turismo cultural en El Salvador.

“Los países que tienen este tipo de patrimonio, son países que los explotan para un turismo cultural; son eslabones que nos unen con la historia, son capsulas del tiempo, este patrimonio subacuático que tenemos ha sido un regalo porque tenemos más de 10 barcos”, apunta.

Pero Gallardo reflexiona que este patrimonio nacional no debe ser visto subvencionado únicamente a un interés económico.

“El patrimonio subacuático no debe ser visto con valor económico y no debe ser comercializado ni extraído de su contexto sin la intervención de arqueólogos capacitados en esta ciencia. El amanecer de la arqueología subacuática ha empezado aquí en El Salvador”, expresó.

Los sitios

Los naufragios encontrados en Los Cóbanos son el S.S. Douglas (Sakkarah), que zarpo del puerto de Acajutla hacia Hamburgo, Alemania, con un cargamento de 19,000 sacos de café, el barco vapor S.S. Sakkarah colisionó con un arrecife oculto frente a Punta Remedios el 9 de febrero de 1890.

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Invitación a exposición de arqueología subacuática en el MUNA

Este barco de vapor de casco metálico fue construido en Inglaterra en 1872 bajo el nombre de S.S. Douglas. En 1875 fue adquirido por la compañía alemana “DDG Kosmos Line” y renombrado S.S. Sakkarah.

En 1884 el gobierno de El Salvador firmó un contrato con la compañía “DDG Kosmos Line” en la cual esta empresa destinaba ocho embarcaciones para visitar los puertos salvadoreños, destacando al Sakkarah con ruta directa hacia y desde Hamburgo, Alemania. Este pecio se encuentra en el fondo marino a unos dos kilómetros y medio de la playa Los Cóbanos.

El Cheribón, que la mañana del 12 de abril de 1902 el barco de vapor Cheribón colisionó con un arrecife costero cerca de Punta Remedios, Acajutla. El barco de vapor de casco metálico fue construido el 15 de julio de 1882 en Escocia para la “Compagnie Nationale de Navigation” en Marsella, Francia. Fue destacado para navegar la ruta Francia/Nueva York.

En 1900 el barco fue vendido al gobierno de Chile y el día de su naufragio, la embarcación funcionaba bajo cartera de la compañía inglesa “Pacific Steam Navigation”.

El S.S. Columbus, de 148.8 pies de eslora, casco de madera y tres mástiles fue construido por “Reeves and Brothers”, Allowayston, New Jersey en 1848, iniciando su servicio entre Filadelfia y Charleston, Carolina del Sur. En 1851 es comprado por la “Pacific Mail Steamship Company” y es destacado en la ruta Panamá/San Francisco para suplir la demanda de transportar a miles de buscadores de oro rumbo a California.

Fue alquilado corto tiempo por la Marina de Estados Unidos y en 1854 fue comprado por la “Panamá Railroad Company”  con el objetivo de visitar los puertos en las repúblicas de América Central.

La noche del 9 de diciembre de 1861, el barco de vapor S.S. Columbus, a su arribo al puerto de Acajutla colisionó con un arrecife rocoso de Punta Remedios. Debido al fuerte oleaje, la nave se partió en pedazos unas horas después.

El sitio Igualtepeque en el Lago de Güija, es un área geográfica en el lago de Güija que durante el verano es una península y en la época lluviosa se convierte en isla cuando sube el nivel del agua. En este lugar hay un sitio Posclásico con varios montículos y terrazas.

En los alrededores de esta isla o península, igualmente que en los Cerros Quemados en Ilopango, se encuentran varios petroglifos y muchos de ellos yacen bajo las aguas. También dentro del lago se han encontrado objetos prehispánicos.

La exposición de los sitios arqueológicos subacuáticos se encuentra en el Museo Nacional de Antropología David J. Guzmán (MUNA).